Víctor Barischetti: del patio de Reducción a ser campeón nacional
El jugador cordobés pasó de practicar este deporte por diversión a competir contra los mejores del planeta.
Por Santiago Cacciavillani
En Reducción, un pequeño pueblo del sur de Córdoba, el deporte que acapara la atención no siempre es el fútbol. Allí, el tejo se ha ganado un espacio gracias a la historia de superación y dedicación de Víctor Barischetti, un vecino que comenzó a jugar por simple diversión y hoy está a un paso de representar a la Argentina en el Mundial de Italia.
Todo empezó de manera sencilla. “Me inicié en el tejo como para hacer algún deporte, como una diversión”, recuerda Barischetti. Junto a amigos de la zona comenzaron a reunirse para tirar algunos tejos, hasta que la pasión y la competitividad hicieron su trabajo. Así nació la Liga del Sur, un circuito que organiza torneos zonales una vez por mes en diferentes pueblos, entre ellos Río Cuarto. Allí, Víctor empezó a destacarse y a sumar experiencia.
El salto llegó cuando, en la categoría Mixto y acompañado por su esposa, se consagró campeón regional. La racha continuó con el título provincial y, finalmente, con la clasificación al Campeonato Nacional, disputado en Termas de Río Hondo, Santiago del Estero. En esa cita, frente a representantes de todas las provincias argentinas, la dupla se coronó campeona. “Llegar a ser campeón nacional es lo máximo que podés lograr en el país. Es una alegría tremenda, un orgullo enorme”, dice con emoción.

Los títulos nacionales abrieron puertas más grandes. Hace pocas semanas, en Ceres, provincia de Santa Fe, Barischetti volvió a brillar, esta vez en un torneo individual del World Tejo Tour, organizado por la Asociación Internacional de Tejo. Entre 84 jugadores, logró imponerse y clasificar para un nuevo desafío: el torneo de Camboriú, en Brasil.
En tierras brasileñas, el nivel fue altísimo. Compitió contra 89 participantes provenientes de todo Sudamérica, además de parejas llegadas desde Japón. Allí alcanzó las semifinales, sumando puntos vitales para el ranking internacional. Hoy se encuentra segundo, con 170 unidades, apenas a cinco del líder. Esa ubicación le permite soñar con su gran objetivo: el Mundial de Italia.
Mientras tanto, el calendario de competencias no da respiro. En agosto participará en el Cuarto Tejo World Tour en Concepción del Uruguay; en septiembre viajará a Uruguay y luego volverá a Argentina para competir en Rosario, en la Copa de Campeones, torneo al que accedió por su victoria en Ceres.
Sin embargo, para Víctor el tejo es mucho más que medallas y podios. “Me ha dado amigos en toda la Argentina y ahora también en Chile y Uruguay. En otros lugares ni te dejan ir a un hotel: te invitan a su casa. Terminás un partido importante y te sentás a compartir un mate. Esas son las cosas extraordinarias que te da el tejo”, asegura.

El jugador también quiere dejar un legado. En los próximos meses planea enseñar este deporte en distintos pueblos, transmitiendo lo aprendido a lo largo de su carrera. “Aquí en Reducción nunca tuvimos un profesor de tejo. Yo aprendí mirando y copiando lo mejor de cada uno. Ahora quiero enseñar la técnica: la postura, cómo agarrar el tejo, cómo tirar de frente o de gancho. Todo eso hace la diferencia”, explica.
Su consejo para quienes recién comienzan es claro: “Practicar, practicar y dejarse enseñar”. Para Barischetti , el tejo es un deporte que combina precisión, estrategia y compañerismo, y que puede abrir puertas insospechadas. Su propia historia lo demuestra: un hombre que empezó jugando por diversión en un pueblo cordobés y que hoy está a un paso de competir con los mejores del mundo.
