Canchita Chica

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MEDIO DEPORTIVO

06 octubre, 2026

Una competencia diferente llega a Río Cuarto: running, funcional y un anfiteatro como escenario

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Por Ale Bernal

Hay competencias que nacen con la intención de ser un acontecimiento y otras que, casi sin proponérselo, terminan mostrando que había un espacio para algo diferente. En Río Cuarto, el próximo domingo 27 de septiembre, se pondrá en marcha una propuesta que reúne running, entrenamiento funcional y una particularidad central: todo sucederá dentro del Anfiteatro del Parque Sarmiento.

Franco Barreda, desde Evogym, es uno de los impulsores de esta iniciativa que tendrá 220 participantes y que rápidamente superó las expectativas iniciales.

“Nosotros preferimos decirle competencia y no carrera, porque hasta el final no se sabe quién es el ganador. Es por tiempo y mezcla el running con los ejercicios funcionales”, explicó Barreda durante la visita de Canchita Chica.

La propuesta toma algunas referencias de formatos que ya existen en Argentina y en otros lugares del mundo, especialmente de disciplinas como Hyrox, pero busca construir una identidad propia. No se trata de copiar un modelo cerrado, sino de adaptar una idea a las posibilidades y características de Río Cuarto.

Y allí aparece uno de los principales atractivos: el Anfiteatro será el escenario completo de la competencia.

Los atletas no saldrán del predio. Correrán por los diferentes sectores y pasillos que forman parte del espacio y utilizarán incluso las escalinatas para desarrollar algunas de las pruebas.

La competencia estará dividida en categorías de acuerdo con el nivel de dificultad. En la modalidad participativa, los atletas deberán completar seis series de 400 metros, intercaladas con seis ejercicios. En la categoría competitiva inicial las distancias serán de 600 metros, mientras que en la avanzada llegarán a los 800 metros por cada ejercicio.

El objetivo es que exista una propuesta para distintos niveles de preparación.

“Una persona que no entrena puede completar la prueba de la categoría participativa. Inicial requiere un entrenamiento básico, y el avanzado necesita además entrenamiento y técnica para poder completarlo”, explicó Barreda.

Los ejercicios serán principalmente funcionales: estocadas, burpees, subidas al banco y otras acciones que pueden ser realizadas sin grandes cargas de peso. La intención es que la dificultad esté vinculada fundamentalmente con la capacidad física, la resistencia y la técnica, y no con levantar grandes cantidades de peso.

Pero si algo puede hacer diferente a esta jornada es su condición de espectáculo.

Los participantes largarán en grupos cada 15 minutos, en hits conformados por cinco duplas. Eso permitirá que, a medida que avance la jornada, distintos grupos de atletas estén desarrollando simultáneamente las diferentes instancias de la competencia.

Para quienes se acerquen a mirar, la particularidad será justamente poder observar prácticamente todo lo que sucede desde el propio Anfiteatro.

“Va a ser muy lindo para verlo, muy atractivo”, anticipó Barreda.

La jornada comenzará a las 9 de la mañana y los últimos grupos tienen previsto largar alrededor de las 14.15. De acuerdo con los tiempos de cada categoría, la actividad competitiva podría finalizar entre las 15 y las 15.30, para luego dar paso a la premiación.

El acceso para el público será libre. Además de la competencia, habrá stands vinculados con distintos productos y servicios, propuestas gastronómicas y saludables, café, té, mates, masajes y otras actividades.

Pero para Barreda, el gran atractivo será el propio espacio.

“Creo que la vedette de todo esto es el Anfiteatro. Nosotros estamos yendo a hacer las prácticas los viernes y está en perfecto estado. El piso pintado, los baños impecables, el césped cortado. Estar en ese espacio va a ser muy lindo”, destacó.

También habrá música y un DJ, mientras que la indumentaria de los atletas aportará otro componente visual a una jornada pensada para ser disfrutada tanto por quienes compiten como por quienes simplemente quieran acercarse a conocer una disciplina nueva.

Una respuesta que superó las expectativas

Cuando Barreda y su equipo comenzaron a pensar la competencia, el objetivo inicial era mucho más acotado: probar el formato con sus propios alumnos y comprobar si la propuesta podía funcionar.

La respuesta fue inmediata.

“Lo pensamos algo interno, para el gimnasio, para nuestros alumnos. Hasta que lo publicamos y se llenó. Se viralizó”, contó.

El primer tramo de inscripciones, con 30 cupos para 60 personas, se completó en apenas dos días. Las siguientes etapas también tuvieron una respuesta muy rápida hasta llegar al límite de 220 participantes.

Hoy, con el cupo completo, se encuentra habilitada una lista de espera ante posibles bajas por viajes, lesiones u otros motivos.

Ese dato terminó confirmando algo que Barreda comenzó a advertir desde el primer momento: había interés por una propuesta diferente.

Cuando los gimnasios también compiten para que el deporte crezca

Uno de los aspectos que más destaca el organizador no está dentro de la competencia, sino alrededor de ella.

La realización de una actividad nueva implica conseguir elementos, colaboradores, recursos humanos y apoyo institucional. Y en ese camino, Barreda encontró una respuesta que considera especialmente valiosa: la de otros gimnasios de Río Cuarto y la región.

“Lo más sobresaliente de todo esto es la capacidad de los otros gimnasios de abocarse a nuestras necesidades. Hemos tenido muy buena recepción con los dueños de otros gimnasios al ofrecer esta disciplina nueva”, contó.

La experiencia también tiene detrás una historia de trabajo. Este año Barreda cumple 30 años vinculado al mundo de los gimnasios y el entrenamiento.

Ese recorrido le permitió construir vínculos que ahora aparecen reflejados en una propuesta que, aunque nace desde un gimnasio, termina involucrando a buena parte de la comunidad deportiva.

“Nosotros tratamos de apoyar todos los proyectos que salen de otros gimnasios. Vamos a todas las competiciones, aunque no sean nuestro rubro: yoga, CrossFit, baile, coreografía, lo que sea. Estamos siempre presentes y apoyando cada iniciativa”, explicó.

Esa mirada colaborativa es, quizás, uno de los valores más interesantes que deja esta primera edición. La competencia puede tener ganadores, tiempos y resultados, pero detrás existe otra lógica: la de una comunidad deportiva que entiende que el crecimiento de una disciplina también puede beneficiar al conjunto.

El formato de duplas, una puerta de entrada

Otro de los elementos distintivos será la participación en duplas. Habrá parejas mixtas y no mixtas, y la elección del formato tiene una explicación concreta.

“Una persona individualmente, para inscribirse en una competencia que no conoce, que nunca practicó y de la que no tiene experiencia, puede tener más dificultades. En dupla es mucho más llevadero”, explicó Barreda.

La dinámica permite que los integrantes se complementen. Algunas pruebas pueden ser realizadas principalmente por uno de los integrantes, mientras el otro acompaña, y en otras instancias los roles se invierten.

Es una forma de bajar la barrera de entrada y permitir que personas que quizás no se animarían a participar individualmente puedan vivir su primera experiencia competitiva.

Y justamente allí aparece otro de los objetivos de la jornada: que quienes lleguen como espectadores puedan irse pensando que también podrían hacerlo.

Una competencia que mira más allá del 27 de septiembre

Entre los nombres que estarán vinculados con la jornada aparece también Meli Galíndez, representante de un gimnasio de La Carlota y una de las referentes nacionales de este tipo de competencias.

Barreda la define como una atleta de enorme capacidad física, mental y técnica y destaca que recientemente obtuvo el segundo puesto entre unos 2.400 atletas en una competencia desarrollada en Buenos Aires.

Su presencia aporta jerarquía a una primera edición que ya consiguió algo importante antes de comenzar: despertar interés.

Pero para Barreda, el 27 de septiembre no es el punto de llegada.

Es el comienzo.

La idea es que esta experiencia permita evaluar el formato, detectar aquello que pueda mejorarse y, a partir de allí, construir una segunda edición mucho más ambiciosa.

“El año que viene queremos hacer algo grande, algo bajo techo, más parecido a lo que son las competencias internacionales. Tenemos lugares acá en Río Cuarto muy buenos y adaptados para el tema”, adelantó.

El objetivo final es todavía mayor: que la próxima edición pueda convocar participantes de todo el país.

Por ahora, el desafío es mucho más inmediato. Que el Anfiteatro del Parque Sarmiento se transforme, durante una jornada, en un escenario deportivo diferente. Que 220 atletas vivan una experiencia nueva. Que el público descubra una disciplina que hasta ahora no tenía presencia en la ciudad.

Y que una iniciativa que comenzó como una prueba interna pueda convertirse, con trabajo, organización y el acompañamiento de la comunidad deportiva, en una nueva referencia para Río Cuarto.

Porque a veces una competencia no se mide solamente por quién llega primero.

También por lo que consigue poner en movimiento.

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