Juan Pellegrini y Gonzalo López, una dupla con esfuerzo y pasión
Lograron una destacada victoria en el Rally Cordobés y se ilusionan con seguir creciendo en el automovilismo. Pasaron por los estudios de DEPOR HOY.
Nota DEPOR HOY. Por Gonzalo Vargas
Sostener un deporte como el automovilismo no es fácil. Una de las razones por las que a veces están fuera de competencia es por temas presupuestarios. Todo lo que lograron fue a base de muchísimo esfuerzo, y hoy decidieron tomárselo con más calma…“Gracias a Dios nosotros tenemos conocidos que desde un principio van a apoyarnos como si fuesen uno más”, afirma Juan Pellegrini, remarcando que la familia cumple un rol fundamental. “El tema presupuestario se complica muchísimo, es entendible, son tiempos difíciles para todos. Llega el momento en el que hay que hacer un balance.”
La pasión por el deporte motor le viene desde siempre, inculcada por su padre. Desde chico, su papá lo llevaba a ver carreras y rallys. Cuando fue creciendo, no tenía la posibilidad de correr en auto, por eso comenzó con las motos, que fueron sus primeras experiencias en el deporte motor. Sabía que eso era lo que realmente le gustaba.
En 2020, junto a su papá y aprovechando el tiempo libre que dejó la pandemia, decidieron armar su primer auto de rally. Es el mismo vehículo con el que hoy en día compiten. “Nos trajo más que satisfacciones”, cuenta Juan.


Una vez terminado el auto, lo probaron por primera vez en San Luis. Allí fue donde Juan conoció a Gonzalo López. Juan había ido solo y decidió invitar a Gonzalo a subirse. Desde ese momento comenzaron a correr juntos, y hasta el día de hoy lo siguen haciendo.
Gonzalo, que también siempre fue apasionado por los fierros, había ido a probar otro auto. Ese encuentro fue el comienzo de una sociedad que se afianzó con el tiempo. Desde 2021, cada vez que hay una oportunidad de competir, lo hacen juntos, y se entienden como si lo hicieran de toda la vida…“Ahí empezó toda esta locura, y yo me metí en el tema de la navegación. Desde ahí lo empecé a molestar para correr juntos”, recuerda Gonzalo.
Si bien le hubiese gustado ser piloto, Gonzalo asegura que no se sintió capacitado para el tipo de manejo que exige el rally…. “Siempre fue una ilusión mía ser navegante”, afirma. Desde chico iba a ver los Rallys Mundiales y le llamaban mucho la atención. A sus 37 años tuvo sus primeras experiencias en el deporte motor, cumpliendo un viejo sueño… “Nos metimos en esto y es algo apasionante, que lo haríamos todos los fines de semana.”
Cuando se confirmó la fecha del Rally en el Gran Río Cuarto, los dos sabían que querían estar presentes. Sin embargo, les faltaban elementos fundamentales: las butacas y los cinturones emuladores homologados por la FIA. Una semana antes de la competencia, un amigo de Juan, Gustavo Gava, que se dedica a la preparación de autos de rally, les prestó los elementos necesarios. “Un agradecimiento enorme a él”, destacó Gonzalo.
La semana previa fue agotadora. Debían dejar el auto en condiciones, y trabajaron día y noche para lograrlo… “Juan salía de su trabajo y nos quedamos hasta las 2 de la madrugada, así durante una semana. Cumplimos el objetivo, llegamos y fue un hermoso fin de semana.”
Compiten en la categoría N3, que incluye vehículos con motores hasta 1600 centímetros cúbicos y tapa de 6 válvulas. Son autos de fabricación masiva como el Ford Fiesta o los Peugeot 208, pero con preparación especial en chasis y amortiguadores hidráulicos. A diferencia del RC5, esta categoría tiene implementos distintos.
Juan y Gonzalo corren en un Ford Fiesta modelo 2018. El auto se desarma íntegramente: lo único que se mantiene original es el torpedo y la calefacción. Se instala una jaula antivuelco, como exige el reglamento, y se programa la computadora, aunque el motor no puede modificarse… “Nosotros siempre buscamos piezas en el desarmadero, así son originales y de autos prácticamente nuevos, para que sea confiable el repuesto que vamos a colocar”, explican. Estiman que para armar un auto homologado y en condiciones para competir se necesitan cerca de 25 mil dólares.
Luego de 12 años, el rally volvía a estas zonas. El clima no fue el mejor, pero el público acompañó masivamente… “Nos sorprendió, había mucho viento, pero vos veías que había gente en todas las curvas, se iban corriendo de lugar para vernos en varios lados”, cuenta Juan.
Sobre los tramos, Juan no tenía grandes expectativas debido a que eran en llano, pero terminó sorprendido… “Fueron muy divertidos, superó ampliamente mis expectativas. Felicito a Maxi Grandi y Pancho Herrera, que fueron los organizadores.”
El domingo comenzaron cuartos. Iban siguiendo los tiempos de un corredor al que lograron superar. Sin embargo, otro competidor que había largado detrás descontaba segundos y no lo tenían en cuenta. A solo 9 segundos de diferencia, sabían que no podían regalar nada, pero su prioridad era llegar. “Hicimos un buen tiempo, pero nos quedaba la duda de que a lo mejor el otro corredor había hecho mejor tiempo.”
Finalmente, la página oficial confirmó los datos: Juan y Gonzalo habían ganado la carrera…“Cuando hablamos con este competidor, nos dijo que iban a ir por todo o nada. En la largada cometieron un error, entraron dentro de un campo y rompieron el alambrado.” Ganaron por 16 segundos en una carrera de más de una hora.


En otras competencias ya enfrentaron complicaciones. Si se presenta un imprevisto como un problema con las gomas, saben cómo actuar…“Está todo programado.”
El gobierno cordobés está trabajando para que el Rally Mundial vuelva a la Argentina, algo que podría potenciar el automovilismo al máximo…“Sería un sueño poder correr una competencia de ese tipo. Vemos que el Rally Mundial viene a países vecinos y es una lástima que Argentina pierda esa plaza. Los caminos que tenemos son increíbles”, dice Juan.
En caso de que se concrete, deberían hacer mejoras en el auto para ajustarlo a las exigencias. Sin embargo, no lo ven como algo inalcanzable… “Sería lo máximo a lo que uno puede aspirar en este deporte, con nuestras condiciones, pero no le tenemos miedo a nada.”
Aunque solo participaron en una fecha del Rally Cordobés, el resultado los posicionó cuartos en el campeonato gracias al puntaje adicional por haber ganado el último tramo…“Nos reíamos porque en el grupo que tenemos nos mandaron una captura de las posiciones. Nosotros corrimos esta sola vez y estamos a 40 puntos de la punta. La próxima carrera, en San Francisco a fines de julio, otorga puntaje doble. Así que estamos viendo si hacemos un esfuerzo más.”
En febrero corrieron el Rally Master en Quines, San Luis, con 55 grados de temperatura ambiente. Meses después, volvieron a correr con temperaturas bajo cero…“Ni habíamos probado el auto en estos meses, empezamos a trabajar la última semana«, comenta Gonzalo.
La pasión por el deporte motor está en la sangre de ambos. En el caso de Juan, logró convencer a su padre para que lo acompañe a correr y juntos obtuvieron un segundo puesto. Gonzalo, por su parte, también lo vive en familia: su hijo corre en cuatriciclo y él disfruta verlo competir.
Ambos se muestran profundamente agradecidos con quienes los ayudan de forma desinteresada. Para ellos, cada carrera tiene un sabor especial, no solo por competir, sino porque son ellos quienes hacen todo. “No es que dejamos el auto en un taller y que hagan todo. Terminamos de correr y había una revisión técnica, donde te desarman el auto, y nosotros fuimos quienes lo desarmamos. Nos sacamos el buzo, nos ponemos ropa vieja y lo desarmamos.”