Habib Baduy trae el Judo grande a Río Cuarto: la ciudad será sede de un campeonato nacional con más de 400 competidores
El judoca riocuartense, integrante de la selección argentina en su etapa formativa, organiza un torneo nacional de veteranos que reunirá competidores de todo el país en la Universidad. Con apoyo público y privado, el evento busca consolidar a Río Cuarto como una nueva plaza del judo argentino.
Por Ale Bernal
Río Cuarto se prepara para recibir un campeonato nacional de judo
El crecimiento del judo en Río Cuarto tiene nombre propio. Habib Baduy, judoca formado en el sur del país y radicado desde hace años en la ciudad, será el principal impulsor del Campeonato Nacional de Veteranos, que se disputará el 21 y 22 de este mes en las instalaciones de la Universidad Nacional de Río Cuarto.
El torneo reunirá competidores de distintos puntos del país y también del exterior, con un movimiento estimado cercano a las 400 personas a lo largo del fin de semana. Además del desafío organizativo, Baduy también competirá en el tatami.
“Queremos convertir a Río Cuarto en una plaza nacional del judo”, resumió el deportista, que desde hace tiempo trabaja junto a la Federación Cordobesa para desarrollar la disciplina en la región.

De Río Negro al sur de Córdoba
Baduy comenzó a practicar judo a los seis años en Cinco Saltos, Río Negro, una ciudad con una fuerte tradición en este deporte. Allí se formó en una escuela histórica y rápidamente inició un camino competitivo que lo llevó a integrar la selección argentina en distintas categorías juveniles.
“En mi ciudad prácticamente todos alguna vez hicieron judo. Era una escuela muy orientada a la competencia y empecé a viajar y a representar al país desde muy chico”, recordó.
Tras finalizar la secundaria se radicó en Río Cuarto para estudiar Kinesiología. Sin embargo, al llegar se encontró con un escenario muy distinto al que estaba acostumbrado.
“Había judo, pero muy poco. Era una escuela pequeña y sin demasiada estructura”, explicó.
Lejos de abandonar el deporte, comenzó a entrenar de manera independiente, viajando con frecuencia para perfeccionarse y manteniendo la base en la ciudad.
Construir desde cero
Con el tiempo, ese esfuerzo individual se transformó en un proyecto deportivo más amplio. Baduy comenzó a armar su propio espacio de entrenamiento, primero con recursos mínimos y luego con infraestructura profesional.
Hoy el centro de entrenamiento cuenta con tatami oficial, piso flotante, sistema antigolpe y gimnasio, pensado para el alto rendimiento.
“Fuimos creciendo paso a paso. Primero entrenábamos con gomas EVA, después pudimos equipar el lugar como corresponde y hoy Río Cuarto tiene una estructura de judo de primer nivel”, señaló.
Ese crecimiento también se refleja en la escuela, que actualmente reúne cerca de 80 alumnos, en su mayoría niños y jóvenes.
Un torneo que moverá la ciudad
El campeonato nacional se realizará en el gimnasio de la Universidad, elegido por su tamaño y condiciones para instalar tres zonas de combate simultáneas.
Según explicó Baduy, se espera la presencia de unos 200 competidores por jornada, aunque muchos participarán en ambas fechas.
“El judoca no viaja solo, viene con entrenadores, familia y equipo de trabajo. Va a haber mucho movimiento en la ciudad”, indicó.
El evento cuenta con el acompañamiento de Deportes Río Cuarto, la Agencia Córdoba Deportes, el Centro Cívico y unas 16 empresas privadas, que colaboran para cubrir los costos de organización.

Competir y organizar
Además de ser el principal organizador, Baduy también se pondrá el judogi. A sus 32 años, se prepara para competir en la categoría de más de 100 kilos dentro del circuito veteranos, que a nivel internacional ha crecido notablemente.
El judoca ya tiene en el horizonte un desafío mayor: el Mundial de Bosnia en septiembre.
“Voy a luchar el sábado. Es una buena oportunidad para medirme con rivales que vienen de todo el país”, adelantó.
El objetivo: que el judo tenga identidad propia
Más allá del resultado deportivo, Baduy tiene claro cuál es el objetivo de fondo: instalar definitivamente al judo en la agenda deportiva local.
“El judo tiene luz propia. Muchas veces la gente lo confunde con otras artes marciales, pero es un deporte olímpico con un enorme valor formativo”, explicó.
Incluso recordó que organismos internacionales lo destacan como una disciplina ideal para el desarrollo infantil.
“El desafío es que la gente conozca qué es el judo. Cuando eso pase, el deporte va a crecer solo”, afirmó.
Con torneos de nivel nacional, una escuela en expansión y un proyecto deportivo en marcha, Río Cuarto empieza a consolidarse como un nuevo punto de referencia para el judo argentino. Y en el centro de ese proceso aparece la figura de Habib Baduy, decidido a que el tatami también tenga su lugar en el mapa deportivo de la ciudad.