Habib Baduy: el judo de Río Cuarto empieza a escribir su propia historia
El crecimiento del judo en Río Cuarto empieza a traducirse en resultados concretos. La clasificación de Lucía Espina a los Juegos Evita representa un logro significativo para la disciplina y para una escuela que busca consolidar una estructura propia de formación y competencia en la ciudad.
Por Ale Bernal
Para Habib Baduy, judoca y kinesiólogo, la presencia de Lucía Espina en los Juegos Evita constituye mucho más que una clasificación. La deportista, categoría Sub 15 +63 kilos, será una de las representantes de Río Cuarto en una competencia donde Córdoba tiene históricamente un nivel muy fuerte. “Hace años que venimos tratando de meter un alumno en los Juegos Evita y siempre perdemos contra Córdoba”, explica Baduy. Esta vez el objetivo se concretó y, aunque habrá que revisar los antecedentes para confirmar si se trata de la primera judoca que reside en Río Cuarto en representar a la ciudad en estos Juegos, el logro marca un punto de inflexión para el proyecto local. Lucía entrena desde hace dos años y su clasificación llega después de varios selectivos en los que el resultado se había hecho esperar. “Lo vivo como un título, más que un título mío”, resume Habib.
Detrás de ese resultado existe un proceso de crecimiento sostenido. La academia ya reúne entre 75 y 80 alumnos, con una estructura que incluye grupos infantiles, formación competitiva y un equipo de entrenadores que busca generar nuevos referentes locales. El objetivo, sostiene Baduy, no es solamente sumar cantidad, sino conseguir que los chicos incorporen el judo como disciplina principal y puedan desarrollar una trayectoria deportiva. “Estamos tratando de sacar judokas auténticos de acá y que los logros sean de esta ciudad”, señala. Para el entrenador, el gran desafío es consolidar el judo en Río Cuarto después de décadas sin referentes propios y generar, progresivamente, más cinturones negros que permitan multiplicar los espacios de entrenamiento.

El proyecto cuenta además con acompañamiento del sector privado y del ámbito municipal, algo que Baduy destaca especialmente. La intención es construir una estructura que pueda sostenerse en el tiempo y que permita que los resultados lleguen a partir del trabajo del semillero. El camino recién comienza, pero Lucía Espina ya abrió una puerta: Río Cuarto tendrá una representante en los Juegos Evita y el judo local empieza a dejar de ser una disciplina que se practica en la ciudad para convertirse, también, en una disciplina que puede representar a la ciudad.