Fusión Sampacho-Moldes: vóley, amistad y pasión compartida
Surgido del reencuentro entre amigos, el equipo compite en la Liga Riocuartense de Vóley con la amistad como base y el deseo de seguir creciendo.
Por Gonzalo Vargas – Fotos: Gentileza Nicolás Giacomuzzi
Fusión Sampacho-Moldes es un equipo de vóley que participa en la Liga Riocuartense. Su historia comenzó hace aproximadamente un año y medio, cuando un grupo de amigos decidió volver a juntarse para competir.
“Antes jugábamos para la Municipalidad de Coronel Moldes. Ese equipo se había formado en 2018, pero con la pandemia se disolvió. Después nos volvimos a reunir y nació la fusión”, cuenta Nicolás Giacomuzzi, uno de los referentes del grupo.
La mayoría de los jugadores son de Coronel Moldes, aunque también hay algunos de Sampacho. En total, tres jugadores provienen de esa localidad, y dos de ellos ya viven en Moldes.


Antes de convertirse en Fusión Sampacho-Moldes, el grupo contaba con el apoyo de la Municipalidad de Moldes, que les facilitaba pelotas, camisetas y un salón para entrenar. Al disolverse ese proyecto, el vínculo entre los jugadores los llevó a seguir adelante.
El equipo, que mezcla jugadores que rondan los 40 años con jóvenes que se fueron sumando en el camino, siempre juega con el objetivo de competir, además de divertirse. El año pasado salieron campeones en la categoría B, a pesar de no entrenar, pero este semestre quedaron fuera de los playoffs por no cumplir con el mínimo de partidos jugados. Ahora apuntan al próximo campeonato con la idea de llegar a lo más alto.
Estos son los jugadores que integran o han integrado el equipo de vóley Fusión Sampacho-Moldes. En el puesto de armadores se encuentran Valentín Vettorazzi, José Ignacio Oviedo Percuhini, Favio Javier Ortiz y Emiliano Díaz. Como centrales juegan Franco Darian Novillo, Mayid El Kadre, Ariel Centeno, Joaquín Marchisio, Matías Gaetan y Benjamín Moreira. Quienes se desempeñan de puntas son: Jorge Rovere, Nicolás Adrián Giacomuzzi, Matías Alejandro Ledesma, Mariano Biondi, Román Jesús Garis Benítez, Federico Luis Pochettino, Nicolás Furlan y Segundo Mendoza. El líbero del equipo es Francisco Juárez, mientras que los opuestos son Mauricio Daniel Rossia y Matías Federico Coser.
En cuanto a lo económico, todos los gastos corren por cuenta de los jugadores, aunque las distancias entre localidades no son tan grandes. Buscan la posibilidad de representar a algún club para tener un respaldo y un espacio propio.
Agradecen especialmente el acompañamiento de: Cerealista Moldes, Ferretería y Corralón Don Bogino, Constructora Biondi, Despensa «La Esquina» y Maxi Kiosco «Don José» que los han ayudado con las camisetas y gastos del equipo.

Por ahora, no hay conflictos en el armado del equipo. Es Giacomuzzi quien se encarga de la formación, y ya piensa en asumir también como técnico. Aunque reconoce que ser jugador y entrenador a la vez es complejo: “Si estás dentro de la cancha y también sos técnico, corregir desde adentro se hace difícil. Necesitás a alguien afuera que vea lo que está pasando”.
Nicolás comenzó a jugar vóley a los 12 años, en la escuela secundaria, bajo la enseñanza del profesor “Pocho” Gariboldi. También jugó en el club Guepardos de Río Cuarto y luego para Moldes. En años anteriores fue entrenador de las divisiones formativas en Sampacho, aunque actualmente se dedica exclusivamente a jugar.

“La Liga de Vóley de Río Cuarto ha crecido muchísimo. Es el movimiento más grande a nivel regional. Es impresionante la cantidad de jóvenes que juegan”, destaca Giacomuzzi. Señala que en su localidad, Sampacho, también hubo una respuesta positiva: hay más de 60 chicos practicando vóley.