Estudiantes perdió, pero Río Cuarto triunfó
El estadio Antonio Candini se dio a conocer como nunca antes lo había hecho, y aunque todo hincha celeste obviamente quería ganar el partido, tiene que sentirse privilegiado de lo que pudo vivir el domingo a la tarde.
Por Santiago Longo – PH: Fernanda Ulloa
Tantos comentarios negativos que llegaron desde Buenos Aires y alrededores, no sirvieron para nada. Ni los precios elevados frenaron la locura de la gente, ya que muchas personas y sobre todo niños, jamás imaginaban recibir a uno de los clubes más grandes del mundo en su ciudad. Tal fue la expectativa de los fanáticos, que desde el primer momento, el resultado quedó en segundo plano. Lo histórico era recibir a River, jugar la Primera División del fútbol argentino.

El Estadio Antonio Candini fue el escenario de un espectáculo sin precedentes en la ciudad de Río Cuarto, y aunque Estudiantes y River Plate se hayan enfrentado hace 42 años en el mismo campo de juego, lo vivido el domingo no se vio nunca en la región. Tribunas repletas, remodelaciones a contrarreloj y un marco ideal que opacó lo que la gente realmente vino a ver, el partido.
Desde el arribo de River Plate al aeropuerto de Las Higueras, la ciudad quedó paralizada. Alrededor de 5000 hinchas se acercaron a las inmediaciones del hotel donde se iban a concentrar los jugadores. Tanto fue el revuelo que la calle por donde se encuentra el hotel estuvo cortada desde el sábado a la tarde hasta el domingo a las 15:00 que el plantel millonario emigró hacia el campo de juego.


Aunque no se vendieron entradas para neutrales y visitantes, lo cierto es que inevitablemente iba a pasar que algunos hinchas de River iban a pagar lo que fuese necesario para ver a sus jugadores, ya que no todos tienen la posibilidad de viajar a Buenos Aires para verlo, y no hubo ni un solo inconveniente entre la gente, los hinchas millonarios respetaron que su equipo era visitante y no emitieron gestos provocativos, ni gritaron los goles, por toda esa gente de Estudiantes, que fue a ver al equipo de su ciudad.
El resultado no acompañó a Río Cuarto ya que River ganó 2-0, pero Estudiantes estuvo a la altura del partido, e incluso, estuvo unos minutos adelante en el marcador, pero el fatídico VAR sigue sin favorecer al León del Imperio. Si bien la primera vez que se utilizó para corregir una jugada si fue a favor del celeste, las más importantes no lo fueron. Le anularon un gol histórico a Tomás Gonzalez con una regla que deja bastante que desear y un penal que si ese contacto fuese en otra parte del campo, no hubiese sido cobrada. Al final el resultado fue el que fue, pero la mayoría de los hinchas se fueron contentos por el espectáculo visto pero con la sensación de que el partido pudo tener otro marcador.
Ya con el correr de los días, Río Cuarto demostró que está apto para recibir este tipo de eventos masivos, ya que este domingo se vivió una fiesta futbolística y no pasaron mayores sobresaltos. Y si Estudiantes logra mantenerse en la máxima categoría por lo menos un año más, será un ganar-ganar para todos, como lo fue este fin de semana.