Después de diez años, General Deheza recupera su maratón
Una ciudad, dos distancias y una historia que quiere volver a empezar
Por Ale Bernal
Hay ciudades que tienen una plaza como punto de encuentro. Otras tienen un club, una cancha, una fiesta popular. Y hay momentos en los que las calles también pueden convertirse en ese lugar donde una comunidad se encuentra.
En General Deheza, después de diez años, las calles volverán a recibir una maratón, organizada en el marco de los festejos patronales, que este año celebran 125 años de historia. No se trata del aniversario de la ciudad, que alcanzó sus 133 años en junio, sino de una celebración que forma parte de la identidad de la comunidad y que, en esta oportunidad, decidió sumar algo diferente: una carrera.
Desde la Secretaría de Deportes, Recreación y Juventud acompañaron la iniciativa desde el comienzo. Y así, una idea que podía ser solamente una actividad más dentro de una agenda de festejos empezó a tomar otra dimensión.
Porque una maratón no es solamente una línea de largada y otra de llegada.
Hay que pensar el recorrido, organizar los cortes de calles, coordinar el tránsito, sumar voluntarios, trabajar con la Policía y lograr que distintas áreas de la ciudad funcionen durante varias horas detrás de un mismo objetivo.
“Queremos hacerlo bien, que salga perfecto y que los corredores disfruten”, contó Verónica Faucher, Directora de Deportes de la Secretaría de Deportes, Recreación y Juventud de General Deheza, en diálogo con Canchita Chica.
Y el recorrido tiene una particularidad: fue pensado para atravesar la ciudad.
La intención es que quienes lleguen desde otros lugares no solamente corran en General Deheza, sino que también puedan conocerla. Que el corredor que llega desde cualquier otra localidad se lleve algo más que un tiempo y una clasificación.
En ese trabajo aparece Martín Bravi, profesor y referente del running municipal. Bravi fue quien diseñó el circuito y es una de las figuras centrales de la disciplina en la ciudad. Pero su vínculo con el running no se limita a la enseñanza: también es corredor y cuenta con experiencia en competencias de alta exigencia, entre ellas pruebas de Ironman.
“Es realmente un referente para nuestra ciudad”, destacó Foucher.
En la escuela municipal de running participan actualmente entre 30 y 35 corredores. Pero esa cifra es apenas una parte de una realidad más amplia. General Deheza es una ciudad donde el deporte ocupa un lugar importante.
Hay clubes, gimnasios, distintas disciplinas y un polideportivo municipal de 22 hectáreas. Hay vecinos que entrenan, que compiten y que simplemente encuentran en la actividad física una manera de compartir su tiempo.
También hay eventos que llegan durante todo el año. En agosto, por ejemplo, la ciudad será sede de una fecha provincial de bicicross y la Fundación «Un Lazo Nos Une» confirmó que la Maratón y Caminata «Por la Vida» 2026 se llevará a cabo el sábado 3 de octubre de 2026.
El deporte, en General Deheza, parece tener esa capacidad de aparecer en distintos lugares. En una pista, en un gimnasio, en un club o, ahora, en las calles.


Y cuando las calles se convierten en escenario deportivo, también cambia la dinámica de la ciudad.
Llegan corredores. Llegan familias. Llegan acompañantes. Se mueve el comercio. Se ocupan espacios. Se generan encuentros.
El deporte trae personas de afuera, pero también devuelve algo a la comunidad que lo recibe.
Por eso, la organización entiende que la maratón puede ser una oportunidad para General Deheza. No solamente desde lo deportivo, sino también desde lo social y lo económico.
La competencia tendrá dos distancias: 5K y 10K.
El primero será una propuesta participativa, pensada para quienes quieran sumarse, disfrutar y animarse a correr. El segundo tendrá una mirada más competitiva, con una premiación económica que busca atraer también a corredores de mayor nivel.
El primer puesto de los 10K recibirá 500 mil pesos; el segundo, 300 mil; y el tercero, 200 mil, tanto en la clasificación general femenina como masculina. Además, habrá medallas para los tres primeros de cada categoría.
Las categorías comenzarán desde los 15 años y se organizarán en franjas de diez años, incluyendo también a los mayores de 70.
La convocatoria, entonces, no tiene un único tipo de corredor.
Puede estar quien entrena todas las semanas. Puede estar quien busca una marca. Puede estar quien llega por el premio. Y también quien simplemente decide que esta vez quiere ponerse las zapatillas y probar.
La organización trabaja con un cupo de 150 participantes con remera. La inscripción también puede realizarse sin ella, pero existe una ilusión detrás de esa prenda: que las calles de General Deheza se llenen de corredores vestidos con los colores de los festejos patronales.
El kit incluirá además productos regionales, otra manera de sumar parte de la identidad local a una jornada deportiva.
La carrera busca volver a instalarse.
Ese es, quizás, el desafío más grande. No que todo termine el día de la competencia, sino que la experiencia sea lo suficientemente buena como para que la ciudad quiera repetirla y los corredores quieran volver.
La idea de la Secretaría de Deportes y de la comisión organizadora es que la maratón pueda realizarse todos los años.
Que General Deheza tenga su fecha.
Que los corredores de la región la esperen.
Que los atletas locales puedan decir, como dice Faucher desde su propia experiencia deportiva: “Acá estoy de local”.
Porque hay algo especial en competir en casa. En conocer las calles. En cruzarse con vecinos. En correr por lugares que forman parte de la vida cotidiana y verlos transformados, por unas horas, en el escenario de una carrera.
Después de diez años, General Deheza vuelve a correr.
Y quizás la historia más importante de esta maratón no sea quién llegue primero.
Quizás sea que una ciudad entera vuelva a ponerse en movimiento.
Que algunos corran. Que otros acompañen. Que otros miren desde la vereda.
Y que, entre todos, ayuden a que una carrera que vuelve después de una década pueda convertirse en una tradición que recién empieza.