Antonella Ayuso y una experiencia que va mucho más allá del tejo: aprender, compartir y animarse
Con 26 años, Antonella Ayuso llegó a una disciplina que desconocía y terminó encontrando en el tejo un espacio de aprendizaje compartido con adultos mayores de Santa Catalina Holmberg. Entre encuentros, competencias y viajes, el grupo fue construyendo una historia que tiene al deporte como punto de encuentro y a las experiencias de cada integrante como verdadero protagonista.
Por Ale Bernal
Cuando Antonella Ayuso aceptó hacerse cargo del grupo de tejo de Santa Catalina Holmberg, tuvo que empezar prácticamente desde cero. El deporte no formaba parte de su formación profesional y debió recurrir al reglamento, videos y, fundamentalmente, a la observación cotidiana para incorporar conocimientos que luego pudiera transmitir. Pero en ese proceso descubrió que enseñar también significa aprender de quienes están del otro lado. “Yo soy como que la más chiquita del grupo”, cuenta, mientras reconoce que sus alumnos, muchos con una extensa experiencia de vida, le dejan algo nuevo cada día.
El grupo reúne actualmente a personas de entre 56 y 81 años y, aunque la competencia comenzó a ocupar un lugar importante, el propósito inicial sigue siendo que cada encuentro sea una oportunidad para salir de casa, compartir, despejarse y disfrutar. “Me gusta acompañarlos en este proceso y que se animen a participar”, explica Antonella.

Esta experiencia se encuentra acompañada por la Secretaría de Deportes y Juventud de Santa Catalina Holmberg, desde donde se promueve una propuesta deportiva destinada a distintas edades y, particularmente, a los adultos mayores. El tejo forma parte de ese abanico de actividades que busca generar espacios de participación, recreación y encuentro. El crecimiento del grupo demuestra que la propuesta encontró respuesta en la comunidad: nuevos vecinos se incorporaron a partir del tradicional “boca en boca” y Santa Catalina comenzó a integrarse a un circuito regional que ya tuvo encuentros en Reducción, Río Cuarto y Río Tercero. La participación en los Córdoba Juega fue otro paso significativo: una de las parejas masculinas quedó a apenas uno o dos puntos de avanzar a la siguiente instancia. “Estoy súper orgullosa de lo que en este poco tiempo pudieron avanzar los adultos mayores”, sostiene Antonella. Ahora, la localidad será anfitriona del Cuarto Encuentro Regional de Tejo, una nueva oportunidad para que el grupo siga creciendo y para que Santa Catalina se convierta nuevamente en punto de encuentro del deporte regional.
El próximo sábado, desde las 8 de la mañana, el Polideportivo Municipal de Santa Catalina Holmberg abrirá sus puertas para recibir a jugadores de distintas localidades. Será una jornada de competencia, pero también una oportunidad para conocer de cerca una disciplina que quizá muchos todavía no descubrieron y, sobre todo, para encontrarse con historias de personas que encontraron en el deporte una nueva motivación. El tejo demuestra que no existen edades para comenzar, aprender, competir o simplemente compartir un momento con otros. Por eso, la invitación está abierta: acercarse al Polideportivo, mirar una partida, conocer a sus protagonistas y acompañar a un grupo que, en cada lanzamiento, sigue demostrando que el deporte también es una forma de encontrarse con los demás y con uno mismo.